Adolfo Bimer ©

Built with Berta.me

  1. Rutina de los afectos Barniz y óleo sobre 72 placas de acrílico, 356 x 800 cm. 2021 CENTEX. Valparaíso, Chile. - Routine of affections Varnish and oil on 72 plexiglass plates. 356 x 800 cm. 2021 CENTEX. Valparaíso, Chile.

    Rutina de los afectos Barniz y óleo sobre 72 placas de acrílico, 356 x 800 cm. 2021

    CENTEX. Valparaíso, Chile.

    -

    Routine of affections Varnish and oil on 72 plexiglass plates. 356 x 800 cm. 2021

    CENTEX. Valparaíso, Chile.

    Rutina de los afectos Barniz y óleo sobre 72 placas de acrílico, 356 x 800 cm. 2021 CENTEX. Valparaíso, Chile. - Routine of affections Varnish and oil on 72 plexiglass plates. 356 x 800 cm. 2021 CENTEX. Valparaíso, Chile.

    Rutina de los afectos Barniz y óleo sobre 72 placas de acrílico, 356 x 800 cm. 2021

    CENTEX. Valparaíso, Chile.

    -

    Routine of affections Varnish and oil on 72 plexiglass plates. 356 x 800 cm. 2021

    CENTEX. Valparaíso, Chile.

    • 1

      Rutina de los afectos Barniz y óleo sobre 72 placas de acrílico, 356 x 800 cm. 2021

      CENTEX. Valparaíso, Chile.

      -

      Routine of affections Varnish and oil on 72 plexiglass plates. 356 x 800 cm. 2021

      CENTEX. Valparaíso, Chile.

    • 2
    • 3
    • 4
    • 5
    • 6
    • 7
    • 8

    Obra compuesta por 72 placas de acrílico transparente pintadas con mezclas de barnices y óleos, al modo de una pintura vitral. Basadas en imágenes obtenidas de exámenes de microscopía realizados a pacientes de atención psiquiátrica en hospitales públicos de nuestro país, cada pintura funciona como una individualidad, a la vez que articula conjuntos cromáticos dentro de los vanos de las ventanas. Al ser observados estos resultados clínicos, las identidades de los pacientes se disuelven y se transforman para decir en conjunto una sola frase.

     

    Rutina de los afectos propone observaciones materiales entre cuerpo y enfermedad en busca de  otro pensamiento dentro de la dinámica de las afecciones. En una relación afectiva entre las enfermedades y los cuerpos, aparecen instancias participativas –que se afectan mutuamente– en los procesos naturales a la condición física de seres humanos. Eso abre un contraste con la óptica médica tradicional donde las enfermedades son vistas como elementos negativos que atacan una supuesta sanidad intrínseca.

     

    El ventanal del edificio de Centex funciona en este caso como un soporte activo para la obra, donde la pintura dialoga con la estructura arquitectónica y las cualidades lumínicas del espacio. Los colores de la obra se alteran según las variaciones del sol, además de poner a prueba las relaciones afectivas de los materiales: en contra de las ideas de preservación y cuidado de una obra de arte, el contacto directo con la luz solar introduce aquí una afectación. Esta exposición al sol provocará eventuales deterioros, craquelados, oxidaciones y variaciones cromáticas que determinarán un resultado distinto para la pintura una vez finalizado el tiempo de exhibición.